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Estudios diagnósticos

Denominamos estudio-diagnóstico a la fase que incluye la toma de datos sobre el estado de la construcción y la interpretación de los mismos.
Es frecuente observar como muchos técnicos se limitan a una simple prospección visual del edificio y con los datos obtenidos, de marcado carácter subjetivo, adoptan decisiones tan importantes como declararlo en ruina o demoler partes sustanciales del mismo.

En general los técnicos, ante una obra de intervención, adoptan posturas condicionadas por su responsabilidad civil, eliminando los elementos constructivos que no le ofrezcan total seguridad, basándose en los pocos datos que obtiene de la prospección visual, por lo que muchas partes del edificio con interés cultural se pierden.
Por ello es necesario emplear técnicas que permiten obtener datos más científicos y en algunos casos cuantificables para adoptar decisiones con una base más firme.

Por observación visual o con el empleo de técnicas sencillas debemos detectar todas las lesiones existentes dibujándolas en planos para poder tener una visión general del estado del edificio que nos permita interpretar con mayor exactitud las causas de los daños. Para un estudio con detenimiento será necesario emplear técnicas y aparatos de medida de los que no siempre se dispone, e incluso realizar análisis de laboratorio. Las técnicas más sencillas y económicas son siempre las más recomendables, aunque en ocasiones hay que recurrir a métodos complejos. Debemos tener en cuenta que muchos de los aparatos que utilizamos nos permiten cuantificar lo que, por simple observación, detectamos. Por ejemplo, puede ser muy importante el paso de saber que hay humedad a conocer que esta es del 86%. En la siguiente página se hace una relación del instrumental más comúnmente empleado en restauración.

 

En una siguiente fase se debe realizar el diagnóstico del estado del edificio, es decir, elegir de entre las distintas hipótesis la que se considera más acertada con interpretación de los motivos por los cuales aparecen las distintas lesiones, sus causas y efectos, permitiéndonos tener un conocimiento completo de su estado y de la posible evolución con el tiempo.

Una vez realizado el diagnóstico se realizarán las propuestas de intervención, primero siempre hay que eliminar la causa. La reparación del efecto es optativa si se trata solo de un “maquillaje” aunque se debe hacer si puede crear problemas secundarios. Por ejemplo, sellar una grieta por la que puede entrar el agua.
Independientemente de las decisiones de tipo arquitectónico como pueden ser las relativas al uso de los distintos elementos del edificio sobre el que se pretende intervenir, la eliminación de algunos de ellos o la introducción de añadidos, la decisión sobre cómo restaurar los elementos que se conservan debe ir precedida de una adecuada interpretación de las lesiones que presente diagnosticando su causa y adoptando el sistema más adecuado para subsanarla.

Contacto

Miguel Louis Cereceda
miguel.louis@ua.es
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